Necesito ir a terapia??
En algún momento de nuestras vidas seguramente esta pregunta pase por nuestra mente. Quizás porque estemos atravesando problemas en el trabajo, o porque nos sintamos desmotivados en los estudios. Quizás porque sentimos que tenemos demasiados conflictos con nuestros amigos, familiares o parejas. O quizás porque nos sentimos tristes, agobiados…
¿y cómo sabemos si es algo que «pasará» por sí mismo o necesitamos ayuda?
La respuesta a esta pregunta es compleja, pero hay algunas claves que nos pueden ayudar a tomar esta decisión.
- observar la gravedad de la sintomatología, es decir si por tu estado emocional, tu vida se ve gravemente afectada o incluso en peligro.
- Cuánto tiempo llevas con el problema. Si el problema que te preocupa lleva tiempo en tu vida, no has sido capaz de solucionarlo y te sigue haciendo sufrir. O es algo que recurrentemente vuelve a ocurrirte a lo largo de las diferentes etapas vitales.
- si tu estado emocional interfiere en tu vida social, académica o laboral. De ser así es mejor buscar ayuda lo antes posible para que el problema no se vaya haciendo más grande y «salpicando» más áreas de tu vida.
- la señal del entorno. Nuestros mecanismos de defensa en ocasiones nos impiden ver realmente nuestro problema, tanto en su forma como en su magnitud. En cambio, nuestros seres queridos pueden tener una visión más objetiva de nuestra conducta o nuestra actitud, y por tanto, ser ellos los que nos recomienden buscar ayuda.
- Si sientes que el problema te supera. En ocasiones nuestras «herramientas» para solucionar los problemas no son suficientes. En ese caso, es fácil sentirse vencido, desorientado y frustrado.
En todos estos casos, una psicoterapia adaptada a la personalidad del paciente, llevada a cabo por un especialista experimentado, es la mejor solución. La psicoterapia nos permite conocernos mejor a nosotros mismos, mejorar nuestras estrategias de afrontamiento y cambiar ciertos esquemas cognitivos que nos dañan y limitan.
¿Qué es la personalidad y qué es un trastorno de la personalidad?
Para Millón, la personalidad es “un patrón complejo de características psicológicas profundamente arraigadas, que son en su mayor parte inconscientes y difíciles de cambiar, y se expresan automáticamente en casi todas las áreas de funcionamiento del individuo.”
Es decir, la personalidad es la forma en la que nosotros percibimos la realidad y nos comportamos frente a ella. Esto incluye el cómo interpretamos las cosas, cómo reaccionamos, nos sentimos, o nos relacionamos con los demás.
Estos patrones se van generando desde nuestra infancia y los utilizamos de forma inconsciente.
Pero ¿qué pasa cuando estos patrones nos generan sufrimiento por su rigidez o por las limitaciones que nos provocan?
En este caso se puede decir que existe un trastorno de la personalidad, es decir, que la forma de sentir, pensar, interpretar y comportarse de esa persona, no se ajusta a su entorno y por tanto le genera grandes conflictos y sufrimiento.
Existen diferentes tipos de trastornos de la personalidad, pero todos tienen en común el profundo sufrimiento que provocan tanto a la persona que lo padece como a su entorno.
Es por esto, por lo que, en la mayoría de los casos, el trastorno de la personalidad se “camufla” bajo otros trastornos como la depresión o la ansiedad generalizada.
Los pacientes con trastornos de la personalidad se caracterizan por ser rígidos, sacar conclusiones precipitadas, tener dificultad para manejar y entender sus emociones, o incluso, para tener una identidad definida.
Teniendo en cuenta que nuestra personalidad es la que dirige todas nuestras interacciones y decisiones, es fundamental buscar un psicólogo con formación y experiencia en este área, para sacar el máximo provecho a la terapia.